La judia de El Barco de Ávila


Las judías de El Barco de Ávila son judías secas separadas de la vaina, procedentes de plantas de la familia de las leguminosas, especie “Phaseolus vulgaris”, de las variedades blanca riñón, blanca redonda, arrocina, planchada, morada redonda, morada larga y judión del Barco.
Las judías de esta zona presentan unas características íntimamente relacionadas con el clima de la región, las precipitaciones, la calidad del suelo y su orografía. El cultivo se realiza en pequeñas huertas situadas alrededor de los núcleos de población, el suelo procede de la degradación de rocas graníticas, predominando los suelos arenosos y ácidos, con un pH entre 4,5 y 6. Son suelos de bajo contenido en calcio y fósforo pero con una buena estructura al
tener en un contenido variable en nitrógeno y potasio y alto contenido en materia orgánica. Es una zona de montaña con topografía accidentada, de grandes cambios en altitud, pendiente y orientación, atravesada por los ríos Tormes y Aravalle y enclavada en la zona de Gredos, con una altitud media que oscila entre los 600 y 1200 metros de altitud.
El clima en la zona es continental muy acusado, con inviernos muy fríos. La temperatura media es de 11 º C, la máxima absoluta es de 36º C la mínima de –10º C. Las precipitaciones son escasas.
Todos estos factores hacen que las judías de El Barco de Ávila presenten las características organolépticas que las definen y que les otorgan justa fama, reconocida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como Denominación Específica desde 1984.